Del conocimiento ancestral a la Gobernanza de Cuenca

De: Ronald Ancajima Ojeda (agosto 2026)
1. INTRODUCCIÓN Y PARADIGMA DE LA GESTIÓN HÍDRICA
En los últimos quince años, el Perú ha transitado decididamente hacia un nuevo ordenamiento legal e institucional en torno a los recursos hídricos. Este cambio representa una transformación profunda de paradigma: implica trascender la visión utilitarista y fragmentada del agua para consolidar un enfoque sistémico que reconoce al agua como el eje articulador de los ecosistemas, la sociedad y la economía.
El concepto rector que guía este proceso es la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH), formalizada en el artículo 6 del Reglamento de la Ley de Recursos Hídricos (Ley N.º 29338). La GIRH constituye el marco integrador bajo el cual se articulan todos los usos y usuarios del agua. Su principio sustancial exige que ningún actor quede excluido de la gestión: agricultores, ganaderos, empresas mineras e industriales, pobladores urbanos y rurales, comunidades campesinas y nativas, y entidades públicas.
A partir del año 2018, la planificación hídrica en las regiones de sierra y selva incorporó de manera explícita el enfoque de Seguridad Hídrica como eje operativo central de los Planes de Gestión de Recursos Hídricos de Cuenca (PGRHC). La seguridad hídrica operativiza la filosofía de la GIRH en resultados concretos e integrales:
- Agua para las personas: Garantizar el acceso universal al agua potable de calidad y saneamiento digno.
- Agua para la producción: Asegurar la disponibilidad hídrica para la agricultura, ganadería, industria y generación energética.
- Agua para la naturaleza: Proteger y conservar los ecosistemas acuáticos y terrestres que sostienen el ciclo hidrológico.
- Gestión del riesgo: Desarrollar resiliencia frente a eventos hidro climáticos extremos (sequías, inundaciones y huaycos).
- Gobernanza hídrica: Fortalecer instituciones legítimas, participativas y transparentes para la toma de decisiones.
A pesar de los avances normativos y la infraestructura hidráulica desplegada a lo largo del territorio, surge una interrogante fundamental: ¿Por qué existen cuencas donde la abundancia de inversión no logra evitar el conflicto y la escasez, mientras que otras logran florecer durante siglos mediante la cooperación?
La respuesta a este enigma no se encuentra únicamente en la ingeniería de las obras, sino en la interacción estratégica entre las personas. Toda cuenca hidrográfica es, en esencia, el escenario de un «juego de decisiones interdependientes» donde las acciones de la cuenca alta condicionan drásticamente el bienestar de la cuenca baja, y viceversa. Sin un marco de gobernanza sólido, la tendencia natural de los usuarios es actuar de forma individualista, cayendo atrapados en una trampa de suma cero conocida como el Equilibrio de Nash, donde el resultado inevitable es el deterioro del río, la sequía en estiaje y el conflicto social. En este artículo, a través de las herramientas formales de la Teoría de Juegos y la Economía Ambiental, demostraremos cómo el afianzamiento hídrico, tanto en el colosal Sistema Ancestral de Huiru Catac como en los 100 años de la experiencia exitosa de Chancay-Huaral, funciona como el catalizador capaz de alterar la matriz de decisiones de la cuenca. Veremos de qué manera la infraestructura combinada con la gobernanza transforma un dilema de conflicto no cooperativo en un Óptimo Social, garantizando prosperidad, equidad y seguridad hídrica para las futuras generaciones.
2. LA CUENCA HIDROGRÁFICA: UNIDAD FUNDAMENTAL E INAMOVIBLE DE PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO
Para construir una visión rigurosa de desarrollo territorial, es indispensable establecer una premisa fundamental: la cuenca hidrográfica, y no el límite político-departamental, el sector económico ni el patrón de cultivo, es la unidad fundamental, natural e inamovible de planificación.

Los límites políticos son construcciones administrativas artificiales que no respetan la dinámica del ciclo del agua. La cuenca hidrográfica, delimitada por la divisoria de aguas (divortia aquarum), constituye un sistema socio ecológico dinámico donde el curso de agua principal actúa como eje vertebrador de la vida y el desarrollo. En este espacio convergen las precipitaciones, los deshielos glaciares, la escorrentía superficial, la recarga subterránea de acuíferos y los efluentes generados por la actividad humana.
Existe una interdependencia indisoluble entre la cuenca alta (cabecera y zona de recarga hídrica) y la cuenca baja (zona de alta demanda productiva y poblacional). La planificación territorial debe ordenar el uso del suelo, el crecimiento urbano y la expansión agropecuaria subordinándolos estrictamente a la oferta y fragilidad hidrológica de la cuenca.
3. AFIANZAMIENTO HÍDRICO
El afianzamiento hídrico se refiere a un conjunto de prácticas y medidas destinadas a fortalecer y garantizar la disponibilidad de los recursos hídricos en una determinada región o cuenca. El objetivo principal es asegurar un suministro constante de agua para las diversas necesidades humanas, agrícolas e industriales, especialmente en zonas propensas a la variabilidad climática y a condiciones de escasez de agua. Implica implementar estrategias y prácticas que mejoren la gestión, captación, almacenamiento y distribución del agua en una cuenca específica, con el fin de enfrentar desafíos como la escasez de agua, la variabilidad climática y la demanda creciente.
Dicho en palabras simples: el afianzamiento hídrico es la base técnica que asegura agua hoy y mañana para todos los usos, incluida la naturaleza.
4. NEXO ENTRE GIRH/SEGURIDAD HÍDRICA/AFIANZAMIENTO HÍDRICO/CONSEJOS DE RECURSOS HÍDRICOS DE CUENCA
La Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) es el enfoque rector, el gran sombrero que orienta la gestión hídrica bajo principios de integralidad, sostenibilidad y participación. Nos recuerda que el agua no puede administrarse de manera fragmentada: cada actor de la cuenca, agricultores, comunidades, industrias, gobiernos, ciudadanos, tiene una responsabilidad y un lugar en la toma de decisiones.
La Seguridad Hídrica es la traducción operativa de la GIRH. Es el aterrizaje en acciones concretas que aseguren agua suficiente, de calidad y oportuna para la población, la producción, los ecosistemas y la gestión de riesgos frente a fenómenos extremos. Es la dimensión práctica que permite que la filosofía de la GIRH se materialice en beneficios tangibles para la sociedad.
El Afianzamiento Hídrico constituye el núcleo técnico dentro de la seguridad hídrica: son las prácticas, infraestructuras y mecanismos —ancestrales y modernos— que permiten asegurar la disponibilidad de agua en el tiempo. Incluye desde la siembra y cosecha de agua en los Andes hasta la construcción de presas, reservorios y sistemas de recarga acuífera. Es, en términos simples, la garantía de contar con agua almacenada y gestionada de manera inteligente para enfrentar la estacionalidad, la escasez y la creciente demanda.
Finalmente, los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca (CRHC) son el soporte estructural que sostiene esta visión. Son los espacios de gobernanza donde confluyen los actores del territorio para concertar, priorizar y monitorear proyectos de afianzamiento hídrico y de seguridad hídrica bajo el marco de la GIRH. Funcionan como las patas de una mesa de diálogo y decisión, evitando la fragmentación institucional y social. Este modelo, aunque moderno en su forma legal, tiene raíces profundas en la tradición andina, donde la reciprocidad, la equidad y el respeto al entorno fueron la base de una gestión comunitaria del agua que permitió la sobrevivencia de sociedades enteras en un medio geográfico desafiante.
La articulación entre estos conceptos puede entenderse como un engranaje indivisible:

- La GIRH es el enfoque rector, la filosofía de gestión integral, participativa y sostenible.
- La Seguridad Hídrica es la traducción práctica de esa filosofía: lograr agua suficiente, de calidad y oportuna para personas, producción, ecosistemas y riesgos.
- El Afianzamiento Hídrico es el medio técnico que permite materializar la seguridad hídrica, mediante obras y prácticas tanto ancestrales como modernas.
- Los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca (CRHC) son el soporte institucional y social de todo el sistema: espacios de concertación que garantizan legitimidad y articulación entre actores.
En conjunto, la GIRH establece la visión, la seguridad hídrica define el objetivo, el afianzamiento hídrico aporta los medios y los CRHC sostienen la gobernanza.
5. INGENIERÍA Y GOBERNANZA ANCESTRAL: El Sistema de Irrigación Huiru Catac
5.1. Caracterización de la obra física e hidráulica
En la cuenca alta del río Nepeña (Ancash), las civilizaciones prehispánicas desarrollaron complejas obras de regulación hídrica. Ejemplo paradigmático es la Presa Collpa (ubicada en coordenadas E: 180538, N: 8991431 a 3,826 msnm), con una capacidad de embalse de 600,000 m³, una pared de 5.0 metros de altura y 90 metros de longitud.

Son innumerables los vestigios de grandes obras hidráulicas, que muchas veces cruzan los andes llevando las aguas de una cuenca hacia otra (trasvases), con mejores posibilidades o potencial agronómico: suelo, clima, adaptación de especies entre otros aspectos.
Podemos apreciar en la cuenca alta del río Nepeña el monumental Sistema de Riego Huiru Catac (distrito de Huaylas), el cual interconecta un conjunto de lagunas altoandinas (Coñoc Ranra, Capado Cocha, Tocanca, Huari) mediante un canal integrador de más de 100 km de longitud. Este canal realiza un trasvase desde la cuenca del río Nepeña hacia la cuenca del río Santa Lacramarca, alimentando a los valles de Jimbe, Moro, San Jacinto, Nepeña y las pampas desérticas de Chivato y Monte Zarumo.



Foto izquierda: Esquema general del funcionamiento del sistema de irrigación Huiru Catac, un conjunto de lagunas represadas e interconectadas por un canal integrador que abastecía con agua a las zonas de producción.
Foto superior derecha: vestigios del canal Huiru Catac, parades hechas con lajas de piedra unidas con morteros que los ingenieros ancestrales conocían.
Foto inferior derecha: obra de arte para pasar de una cota a otra, atravesando una quebrada, que ahora conocemos como acueducto, una muestra de la alta ciencia y tecnología andina.

5.2. Caracterización de la obra física e hidráulica
Lo grandioso de Huiru Catac no reside únicamente en su tecnología de construcción (muros de lajas de piedra con mortero y obras de arte acueducto para cruzar quebradas), sino en la estructuración institucional que la hizo posible:
Planificación Macrorregional del Territorio: Los ingenieros ancestrales evaluaron el balance hídrico regional, identificando que la cuenca alta de Nepeña contaba con oferta hídrica excedente en épocas de lluvia, mientras que las pampas bajas adyacentes del Santa poseían un alto potencial agronómico de suelos y clima.
Organización Social del Trabajo (Mita e Institución del Yaku Kamayoq): La construcción y mantenimiento de más de 100 km de canales revestidos exigió una estricta planificación de turnos de trabajo comunitarios y una autoridad especializada responsable de la distribución del agua y la limpieza de cauces.
Acuerdos de Reciprocidad Intercuencas: La gobernanza ancestral garantizaba que las poblaciones de la cuenca alta, guardianes de las represas y manantiales, recibieran compensaciones en bienes agrícolas o pastos por parte de los beneficiarios de los valles bajos.
6. CIEN AÑOS DE AFIANZAMIENTO E INTEGRACIÓN: La Experiencia Chancay-Huaral
6. 1. Desarrollo de la infraestructura física
En la cuenca del río Chancay-Huaral (Norte de Lima), hace un siglo (iniciado formalmente en 1923), los actores locales emprendieron una hazaña de afianzamiento hídrico. Identificaron y represaron 15 lagunas altoandinas ubicadas por encima de los 3,500 y 4,000 msnm (destacando la laguna Chungar con 13.88 MMC), logrando almacenar conjuntamente 60 millones de m³ (MMC) de agua.
Posteriormente, se consolidó el Trasvase Puajanca, adicionando más de 7 MMC procedentes de la vertiente atlántica. Esta regulación garantizó el riego de más de 16,000 hectáreas de cultivo de alta productividad y el suministro hídrico para más de 100,000 habitantes, transformando desiertos en el «Paraíso y Capital de la Agricultura».


Hace 100 años empresarios y líderes de la cuenca se unieron y pusieron su mirada en lagunas altoandinas, por encima de los 3,500 msnm y decidieron represar las más importantes, el mejor trabajo de afianzamiento hídrico hasta le fecha. De esta manera construyeron presas de mediana capacidad, y logran almacenar 60 millones de metros cúbicos, que cubren necesidades hídricas en los meses de estiaje, de agosto a octubre.

6.2. Concertación, financiamiento y gobernanza público-privada
El caso Chancay-Huaral destaca por su modelo de planificación participativa y sostenibilidad financiera:
Alianza entre Agricultores y Empresarios: La iniciativa no provino de un mandato burocrático centralizado, sino del consenso entre agricultores locales, hacendados y líderes comunitarios de la cuenca, quienes cofinanciaron las primeras obras de embalse.
Institucionalidad Comunal y Tarifaria: Este proceso dio origen a una sólida organización de usuarios que evolucionó hasta la actual Junta de Usuarios del Sector de Riego Chancay-Huaral. Se estableció un sistema transparente de recaudación tarifaria dedicado a la operación y mantenimiento de las presas altoandinas.
Programación de Estiaje y Coordinación Costa-Sierra: Se diseñó un riguroso esquema de descarga y distribución del agua almacenada durante los meses de mayor sequía (agosto a octubre), concertando volúmenes con las comunidades campesinas de la zona alta.
7. LOS CUATRO PILARES DEL AFIANZAMIENTO HÍDRICO TERRITORIAL
Para afrontar la vulnerabilidad climática y el estrés hídrico en las cuencas andinas y costeras, se propone una estrategia basada en cuatro pilares complementarios que combinan la infraestructura verde y gris:

8. MATRIZ DE GOBERNANZA Y REPLICABILIDAD ESTRATÉGICA
La replicabilidad exitosa de estas experiencias requiere instalar mecanismos de gobernanza territorial sostenibles:
- Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos (MERESE): Instrumentos financieros que permiten a las empresas y Juntas de Usuarios de la cuenca baja financiar proyectos de siembra y cosecha de agua en las comunidades campesinas de la cuenca alta.
- Consolidación Institucional de los CRHC: Otorgar carácter vinculante a los Planes de Gestión de Recursos Hídricos de Cuenca para que guíen los Presupuestos Multianuales de Inversión (PMI) de Gobiernos Regionales y Municipios.
- Plataformas de Monitoreo Hidrológico: Integración de tecnologías modernas (sensores remotos, modelamiento hidrológico y Sistemas de Información Geográfica – SIG) con la vigilancia comunitaria tradicional.
9. APLICACIÓN DE LA TEORÍA DE JUEGOS EN EL AFIANZAMIENTO HÍDRICO TERRITORIAL
Para comprender con rigor metodológico por qué experiencias como Chancay-Huaral alcanzaron el éxito sostenible o cómo funcionaba la gobernanza en Huiru Catac, haremos uso de la Teoría de Juegos (específicamente el llamado Dilema de la Cuenca o River Sharing Problem). Esta herramienta analítica permite evaluar los incentivos, estrategias y niveles de bienestar de los actores de aguas arriba (sierra/cabecera) y aguas abajo (costa/valle).
9.1 Marco Analítico: Externalidades, Bienes Comunes y el Dilema del Río (River Sharing Problem)
La gestión hídrica en una cuenca hidrográfica es intrínsecamente compleja debido a la presencia de asimetrías geográficas y la naturaleza del recurso hídrico:
- Externalidades Hidrológicas Negativas y Positivas: Ocurren cuando las decisiones de uso del suelo o del agua por parte de un actor afectan el bienestar de otro sin compensación de por medio. El sobrepastoreo o la deforestación en la cuenca alta genera una externalidad negativa en la cuenca baja al incrementar la escorrentía destructiva y la colmatación de presas por sedimentos. Por el contrario, la conservación de bofedales, la reforestación y la siembra de agua en la sierra generan una externalidad positiva de regulación hídrica.
- El Agua como Bien Común (Tragedia de los Comunes)[1]: El agua en su estado natural actúa como un recurso de propiedad común (no excluible pero rival). Sin gobernanza, la tendencia individualista es que cada actor extraiga la mayor cantidad posible antes que los demás, derivando en la sobreexplotación del recurso y en la degradación de la cuenca.
[1] La “Tragedia de los Comunes” es una situación en la que varias personas utilizan un recurso compartido buscando maximizar su beneficio individual, pero, al hacerlo sin reglas ni coordinación, terminan sobreexplotándolo o degradándolo, perjudicando a todos. La expresión proviene del planteamiento de Garrett Hardin, publicado en 1968, aunque posteriormente Elinor Ostrom demostró que los recursos comunes no necesariamente terminan en tragedia: las comunidades pueden gestionarlos sosteniblemente mediante normas, vigilancia, acuerdos y sanciones aceptadas colectivamente.
- Definición de Pagos y la Escala Ordinal de Utilidad Neta ($): Los coeficientes numéricos asignados en las matrices (A1, A2) no representan dinero en efectivo de forma directa, sino una escala ordinal de Utilidad Neta / Bienestar Social Agregado de 1 a 10. Esta escala sintetiza el valor económico (productividad de cosechas), el valor social (paz e institucionalidad) y el valor ambiental (sostenibilidad del ecosistema).
- Juegos Repetidos (Repeated Games) vs. Juego de Una Sola Vez: Si los actores interactúan una sola vez sin instituciones, el miedo al abuso mutuo conduce al conflicto. La creación de los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca (CRHC) transforma la gestión en un «juego repetido intertemporal», donde la confianza acumulada, las tarifas hídricas y las sanciones institucionales hacen sostenible la cooperación.
9.2 Caso Chancay-Huaral: Gobernanza Concertada y Óptimo Social (8, 8)
En la cuenca Chancay-Huaral, el juego interactúa entre dos actores principales:
- ACTOR 1 (Sierra / Cabecera): Comunidades Altoandinas.
- ACTOR 2 (Costa / Valle): Agricultores y Junta de Usuarios del Sector de Riego Chancay-Huaral.
Ambos actores disponen de dos estrategias: Cooperar (C) o Desviar/Retener (D).
- Si el actor 1: C – Coopera (Permite Represamiento, Protege Bofedales y Qochas)
Puede suceder que el Actor 2 también Coopere (Cofinanciamiento, Tarifa Hídrica y MERESE)
Sucede Óptimo Social y Territorial:
- Riego garantizado en estiaje (60 MMC + 7 MMC)
- Inversión en comunidades de la sierra
- Huaral «Capital de la Agricultura»
Como también puede suceder que el Actor 2 Desvíe/Retiene (Uso Unilateral y Desinterés en la Sierra)
Sucede Explotación de aguas arriba:
- La costa se beneficia sin aportar.
- La sierra pierde pastos y agua sin compensación.
- Conflicto social latente.
- Si el actor 1: D – Desvía/Retiene (Bloquea Embalses, Sobrepastorea Bofedales)
Puede suceder que el Actor 2 Coopere (Cofinanciamiento, Tarifa Hídrica y MERESE)
Sucede Retención en la Sierra:
- La sierra aprovecha el agua localmente.
- La costa sufre sequía en estiaje (agosto-octubre).
- Colapso agroexportador en la costa.
Como también puede suceder que el Actor 2 Desvíe/Retiene (Uso Unilateral y Desinterés en la Sierra)
Sucede Equilibrio de Nash (Colapso del Río)
- Sin represamiento de lagunas altoandinas.
- Escasez crítica en estiaje, degradación ambiental y pérdida económica generalizada.
Si asignamos valores y generamos la matriz (A1, A2) representan una escala relativa de bienestar de 1 a 10, donde el primer número refleja el beneficio de la Sierra / Cabecera (Actor 1) y el segundo número el beneficio del Valle / Costa (Actor 2).

Análisis de los Resultados de la Matriz:
Óptimo Social (8, 8) [Escenario Real Alcanzado]:
- Dinámica: La sierra (Actor 1) permite el represamiento de las 15 lagunas altoandinas y el trasvase Puajanca. La costa (Actor 2) cofinancia las obras mediante tarifas hídricas y esquemas tipo MERESE.
- Pagos: Ambas partes alcanzan un nivel óptimo de bienestar (8, 8). La costa asegura 67 MMC de agua en época de estiaje para 16,000 ha (consolidando a Huaral como «Capital de la Agricultura»), mientras que la sierra recibe inversión directa, infraestructura y apoyo para sus comunidades.
- ¿Por qué no $10$?: Porque la cooperación implica costos reales: la costa cede recursos financieros en tarifas y la sierra cede áreas de pastoreo para los embalses.
Equilibrio de Nash (3, 3) [Escenario de Conflicto Ineficiente]:
- Dinámica: Si no existiera la Junta de Usuarios ni concertación, la sierra retendría o sobrepastorearía sus áreas, y la costa no invertiría en las cabeceras.
- Pagos: El río colapsa durante el estiaje (agosto a octubre). La costa sufre sequía y quiebra agrícola; la sierra permanece en la pobreza y con ecosistemas degradados. Ambos quedan atrapados en la ineficiencia (3, 3).
Escenarios Asimétricos (2, 7) y (7, 1):
Generan conflictos sociales e inestabilidad temporal. Si un actor abusa del agua o no invierte, el sistema termina colapsando y retrocediendo hacia el Equilibrio de Nash (3, 3).
9.3 Caso Ancestral Huiru Catac: Gobernanza Jerárquica, Mita y Óptimo Estatal (7, 9)
El análisis del Sistema de Irrigación Huiru Catac (Nepeña – Santa Lacramarca) a través de la Teoría de Juegos nos obliga a adaptar el modelo para una sociedad hidráulica andina, donde la gobernanza no se basaba en la democracia representativa moderna ni en el mercado tarifario, sino en la planificación estatal/macro-regional, el control vertical de pisos ecológicos y la coerción organizada (o reciprocidad jerárquica).
A diferencia de Chancay-Huaral (donde el juego ocurre entre actores privados e institucionales contemporáneos), en el mundo andino prehispánico la matriz de decisiones operaba bajo una lógica de «Cooperación Institucionalizada e Impuesta».
Definimos dos actores fundamentales:
- ACTOR 1: Comunidades de Cabecera (Huaylas / Nepeña)
- ACTOR 2: Estado / Autoridad Hidráulica Central (Representante de la Cuenca Baja y Valles Productivos)
Ambos tienen dos comportamientos:
- Si el actor 1: C – Cumple la Mita Hídrica (Construye/Mantiene más de 100 km de canal, presas y trasvase)
Puede suceder que el actor 2: C – Cumple y Redistribuye (Brinda alimentos de costa, protección y estatus social)
Sucede Óptimo Imperial/Estatal:
- Expansión de la frontera agrícola en la costa (Santa Lacramarca).
- Paz social y legitimidad ritual/religiosa.
Como también puede suceder que el actor 2: D – Abusa / Incumple Ritos y Reciprocidad (Extrae fuerza de trabajo sin redistribuir)
Sucede Explotación Centralizada:
- El Estado aprovecha el agua y trabajo sin reciprocidad.
- Riesgo inminente de rebelión o sabotaje de la obra.
- Si el actor 1: D – Desobedece / Sabotea (Rechaza la mita hídrica o rompe el canal de trasvase)
Puede suceder que el actor 2: C – Cumple y Redistribuye (Brinda alimentos de costa, protección y estatus social)
Sucede Rebelión Local
- La comunidad alta retiene el agua localmente.
- El Estado pierde el control y la producción de la costa colapsa.
Como también puede suceder que el actor 2: D – Abusa / Incumple Ritos y Reciprocidad (Extrae fuerza de trabajo sin redistribuir)
Sucede EQUILIBRIO DE NASH BAJO COERCIÓN (CASTIGO ESTATAL)
- Represión militar/social del Estado.
- Destrucción de la paz comunitaria y miseria generalizada.
Si asignamos valores y generamos la matriz (A1, A2) representan una escala relativa de bienestar de 1 a 10, donde el primer número refleja las Comunidades de Cabecera (Huaylas / Nepeña) Actor 1 y el segundo número el Estado / Autoridad Hidráulica Central (Representante de la Cuenca Baja y Valles Productivos) Actor 2.
En este contexto, ¿por qué los comuneros de la cuenca alta trabajaban para construir un canal de más de 100 km y trasvasar agua hacia la cuenca vecina del Santa Lacramarca?

A) Eliminación de la «No Cooperación» mediante Castigo Severo (1, 1)
En el modelo moderno (Chancay-Huaral), si alguien no coopera, el resultado es simplemente el subdesarrollo o la escasez (3, 3).
En el modelo estatal andino prehispánico, la desobediencia al tributo de trabajo (Mita) o el sabotaje a la infraestructura del agua traía consigo la violencia de Estado, la pérdida de tierras o la expulsión del ayllu. Por ende, el valor de «no cooperar» caía a un traumático (1, 1).
B) Elevación del Óptimo Social a través de la Reciprocidad Asimétrica (7, 9)
La gobernanza no era únicamente violencia; de ser así, una obra de 100 km no se habría sostenido a lo largo del tiempo. Funcionaba porque el Estado andino aplicaba el principio de Reciprocidad:
- Lo que cede la zona Andina (Actor 1): Mano de obra en la mita hídrica y cesión de parte de su agua altoandina.
- Lo que recibe la zona Andina a cambio: El Estado o las jefaturas de la costa redistribuían bienes de alta valoración que no existían en la puna: maíz, guano de isla, ají, recursos marinos, coca y legitimidad en los cultos religiosos al agua (Camac/Huaca).
- Resultado: El Estado obtenía un valor de 9 (desarrollo agrícola masivo en el desierto) y las comunidades locales un valor de 7 (seguridad alimentaria diversificada por acceso a pisos ecológicos bajos).
9.4 La Infraestructura y la Institucionalidad como «Candados de Gobernanza»
El análisis comparativo entre el modelo ancestral (Huiru Catac) y el modelo moderno (Chancay-Huaral) revela una lección estratégica fundamental para la planificación del territorio:
- La Infraestructura como Candado Físico: En Huiru Catac, la construcción del canal de más de 100 km revestido en lajas de piedra y las represas (Collpa, Coñoc Ranra) actuaron como un «candado de gobernanza». Una vez edificada la infraestructura, el costo de destruirla o abandonarla era tan alto para la comunidad que la cooperación quedaba físicamente estabilizada en el tiempo.
- La Institucionalidad como Candado Social: En Chancay-Huaral, la infraestructura gris (embalses altoandinos y trasvase Puajanca) se complementó con un «candado social»: la Junta de Usuarios, la estructura tarifaria y el Consejo de Recursos Hídricos de Cuenca (CRHC). Estos espacios institucionales garantizan que el juego continúe siendo cooperativo, evitando la tentación individualista de retroceder al Equilibrio de Nash (3, 3).
10. CONCLUSIONES
- El afianzamiento hídrico es una estrategia clave para materializar la seguridad hídrica en el país, ya que asegura agua en cantidad, calidad y oportunidad para los diferentes usos: personas, producción, ecosistemas y gestión de riesgos.
- La experiencia histórica andina demuestra que el conocimiento ancestral es vigente y puede complementar la ciencia moderna, generando soluciones sostenibles frente a la variabilidad y el cambio climático.
- El caso de la cuenca Chancay-Huaral, con más de 100 años de afianzamiento hídrico, confirma que la inversión en infraestructura hídrica, combinada con gobernanza territorial, puede transformar una región en polo agrícola y económico.
- El vínculo entre GIRH y seguridad hídrica se fortalece en la medida que las prácticas de afianzamiento hídrico son planificadas con participación de todos los actores de la cuenca, garantizando legitimidad y sostenibilidad a largo plazo.
- El reto actual es escalar estas experiencias exitosas, adaptarlas a diferentes realidades socioambientales y vincularlas con políticas nacionales de seguridad hídrica y desarrollo rural.
- La aplicación de la Teoría de Juegos demuestra que las obras físicas son insuficientes si no existe un modelo de gobernanza que traslade a los actores del territorio desde un ineficiente Equilibrio de Nash (conflicto) hacia el Óptimo Social (cooperación mutua).
11. RECOMENDACIONES
- Se recomienda al Poder Ejecutivo institucionalizar un Programa Nacional de Afianzamiento Hídrico Integral que combine infraestructura gris (presas, reservorios) con infraestructura verde (recuperación de bofedales, siembra y cosecha de agua, forestación).
- Fortalecer a los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca como instancias de gobernanza donde se articulen proyectos de afianzamiento hídrico con participación activa de comunidades, gobiernos locales, usuarios de agua y sector privado.
- Recuperar, documentar y revalorar las prácticas ancestrales de ingeniería hidráulica andina, integrándolas a los planes de inversión hídrica y a la formación de profesionales en gestión hídrica.
- Promover la investigación aplicada y el uso de tecnologías de monitoreo (sensores, SIG, modelamiento hidrológico) para mejorar la eficiencia de los sistemas de almacenamiento y distribución de agua.
- Desarrollar mecanismos de financiamiento innovadores (fondos de agua, asociaciones público-privadas, incentivos por servicios ecosistémicos) que aseguren sostenibilidad económica a los proyectos de afianzamiento.
- Incorporar herramientas analíticas de la Teoría de Juegos y la Economía Ambiental en el diseño de proyectos de inversión hídrica, permitiendo negociar acuerdos de cuenca equitativos basados en incentivos reales para la cuenca alta y baja.
Bibliografía:
- AFIANZAMIENTO HÍDRICO PARA LA SEGURIDAD HÍDRICA, Ronald Ancajima O., GSAGUA MARZO 2026.
- Gestión integrada de recursos hídricos, seguridad hídrica y el papel de los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca, Ronald Ancajima Ojeda, GSAGUA nov 2025.

