
De Ronald Ancajima Ojeda (agosto 2026)
1. Introducción y Diagnóstico de la Inseguridad Alimentaria en el Perú
El Índice Global del Hambre (IGH) es una herramienta multidimensional diseñada para la medición integral del hambre. En el Perú, este informe ha sido elaborado en base a dos instrumentos de medición nacional: la Encuesta demográfica y de salud familiar (Endes) y la Encuesta nacional de hogares (Enaho). A partir de esos resultados se han analizado tres componentes: la inadecuada oferta alimentaria, la desnutrición y la mortalidad infantil. (Fuente: Helvetas Perú)

Los datos territoriales muestran un diagnóstico sumamente crítico para el país, donde la recuperación macroeconómica no se ha traducido automáticamente en bienestar social ni en seguridad alimentaria para las familias rurales y urbanas marginales. Dieciséis departamentos se mantienen en una escala MODERADA de hambre, mientras que ocho departamentos (ubicados principalmente en la sierra y la selva) se sitúan en una escala GRAVE. Departamentos como Huánuco, Puno, Cajamarca, La Libertad y Arequipa han transitado de situaciones moderadas a graves sin lograr recuperarse, manteniéndose únicamente la región Ica en un nivel de hambre bajo gracias a la dinamización de su agricultura de exportación y gestión eficiente del agua.
Las ocho regiones que presentan los índices más críticos de hambre (nivel GRAVE) según el IGH son: Pasco (29.8), Huancavelica (24.6), Loreto (24.1), Arequipa (22.5), La Libertad (22.0), Cajamarca (21.9), Puno (21.9) y Huánuco (20.8).
2. La Anemia Infantil: Destrucción del capital humano
La anemia infantil es un indicador estrechamente ligado a la inseguridad alimentaria y la desnutrición crónica, componentes clave del IGH. En Perú, la anemia en niños de 6 a 35 meses se mantiene en niveles críticos:
Prevalencia nacional (ENDES 2024): 43,7% de niños menores de 3 años con anemia.
Tendencia 2025: datos preliminares muestran un ligero aumento a 45,3%, lo que indica un retroceso.
Regiones con mayor prevalencia de anemia
Las regiones con niveles más altos de anemia coinciden en gran medida con aquellas que presentan niveles graves de hambre según el IGH:
| Región | Anemia en niños (6-35 meses) (%) | Nivel de Hambre (IGH) | Situación de Desnutrición / Pobreza |
| Puno | 75.4% – 76.0% | Grave (21.9) | Desnutrición Crónica: 20.3% |
| Cusco | 53.8% – 56.6% | Moderado / Grave | Alta vulnerabilidad en cuencas altas |
| Loreto | 55.6% – 62.0% | Grave (24.1) | Desnutrición Crónica: 20.8% |
| Huancavelica | 45.0% – 50.0%+ | Grave (24.6) | Desnutrición Crónica: 20.3% |
| Apurímac | ~50.0%+ | Moderado / Grave | Pobreza estructural rural |
| Madre de Dios | ~50.0%+ | Moderado | Deficiencias en saneamiento e infraestructura |
| Cajamarca | 38.4% | Grave (21.9) | Pobreza monetaria: 41% / Extrema: 15.5% |
Puno lidera tanto en anemia (75,4–76,0%) como en desnutrición crónica infantil (20,3%), y está entre las 8 regiones con hambre grave. Loreto y Huancavelica también presentan tasas muy altas de desnutrición crónica (20,8% y 20,3%, respectivamente) y anemia elevada.
Factores que explican la asociación IGH–anemia
- Pobreza estructural: la mayoría de regiones con hambre grave están en la sierra y selva, con altos índices de pobreza monetaria y limitado acceso a servicios básicos.
- Acceso limitado a alimentos de calidad: dietas monótonas, bajas en hierro y micronutrientes, especialmente en zonas rurales.
- Servicios de salud deficientes: baja cobertura de suplementación con hierro, control prenatal y atención infantil.
- Determinantes sociales: educación materna, saneamiento básico y seguridad alimentaria del hogar influyen más que la pobreza monetaria sola.
El IGH en Perú refleja una crisis estructural del hambre que se manifiesta con mayor intensidad en regiones andinas y amazónicas, y que está fuertemente asociada a los altos niveles de anemia infantil, especialmente en Puno, Loreto, Cusco y Huancavelica.
3. La Teoría del Capital Humano de Gary Becker
Gary Becker (Premio Nobel de Economía, 1992) formalizó en su obra Human Capital (1964) una idea que hoy resulta central para entender por qué territorios con dotaciones de recursos muy distintas alcanza resultados de desarrollo tan diferentes: la educación, la salud y la capacitación no son gasto social, son inversión de capital, con un retorno económico medible en productividad, ingresos y bienestar, tal como lo es invertir en una presa, una carretera o una mina.
Bajo esta perspectiva la pregunta relevante para el desarrollo no es cuánta agua, tierra o mineral tiene una región, sino qué tan capaz es su población de transformar esos recursos en productividad e innovación. Un territorio con abundancia de recursos naturales, pero con bajo capital humano, población con anemia crónica, baja cobertura educativa, escasa investigación aplicada, tiende a estancarse; un territorio con escasez de recursos, pero con alto capital humano tiende a superarla mediante tecnología, gestión y organización institucional.
Este artículo utiliza la Teoría del Capital Humano como hilo conductor de los tres casos que siguen: Cajamarca, Israel y Qatar. La tesis que se sostiene es la siguiente: el verdadero progreso de una sociedad no se explica únicamente por la disponibilidad de sus recursos naturales, sino por su habilidad para transformar el conocimiento en productividad, innovación y bienestar. La anemia infantil descrita en la sección anterior no es, en este marco, un dato aislado de salud pública: es una pérdida de capital humano futuro, porque un niño con anemia crónica en sus primeros años de vida ve reducida de forma permanente su capacidad cognitiva y, con ella, su productividad adulta. Ese es el puente entre la crisis alimentaria descrita al inicio de este artículo y la discusión sobre agua y desarrollo territorial que sigue a continuación.
4. Análisis Comparativo Territorial: Cajamarca Vs Israel y Qatar
Planteamos que estos índices de hambre son, en buena medida, el resultado de decisiones de inversión pública que durante décadas priorizaron la infraestructura física sobre la formación de capital humano, en un territorio con malas decisiones de los gobernantes de turno, por decir lo menos.
A continuación, se realiza un análisis comparativo entre la región Cajamarca — que presenta un Índice Global del Hambre de 21,9, considerado grave — y dos países con una fuerte escasez de agua: Israel y Qatar. El objetivo no es comparar magnitudes de agua disponible, sino contrastar qué hizo cada territorio con lo poco o mucho que tenía.
- Caso Cajamarca:
| Cajamarca | |
| Superficie | 33 318 km² |
| Agua | +800 mm/año |
| Población | 1 432 443 hab. (Censo 2025) |
| Altitud | máx. 4 496 msnm |
| Temperatura | máx. 21–22 °C · mín. 6 °C |
| Recursos abundantes | Minería (oro, plata, cobre), clima, suelo, turismo, agricultura, ganadería, agua |
| Pobreza monetaria | 41% (15,5% en pobreza extrema) |
| Índice Global del Hambre | Grave (21,9) |
Cajamarca reúne casi todos los factores de producción que la teoría económica clásica asociaría con el desarrollo: minerales, agua, suelo fértil, clima favorable y potencial turístico. Y, sin embargo, 41% de su población vive en pobreza monetaria y su Índice Global del Hambre es grave. Leído con el marco de Becker, este no es un caso de escasez de recursos, sino de baja conversión de esos recursos en productividad: la región no carece de agua ni de suelo, carece de la masa crítica de capital humano, educación técnica, investigación aplicada, gestión institucional, necesaria para transformarlos en bienestar sostenido.

b. Caso Israel
| Israel | |
| Superficie | 22 145 km² |
| Agua | 400 mm/año |
| Población | Aprox. 9 000 000 hab. |
| Altitud | máx. 2 814 msnm (Monte Hermón) |
| Temperatura | De 5°C a 30 °C |
| Recursos | Carece de recursos naturales y materias primas relevantes; su ventaja relativa radica en su fuerza de trabajo altamente calificada, sus institutos científicos y sus centros de investigación y desarrollo |
| Pobreza | Israel obtiene en promedio mejores resultados que muchos países comparables en salud, relaciones sociales y satisfacción ante la vida. Su desempeño es menor en calidad ambiental |
¿Cómo llegó Israel a ser uno de los países líderes en el uso del agua?
¿Cómo convirtió los desiertos en campos agrícolas?
El siguiente video, de solo 16 minutos, de VisualPolitik hace un interesante resumen de este importante logro.
Enlace del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=4Q_z-vwCAhk
| ¿Te imaginas un país que regara las plantas con agua salada? ¿Un país que haya conseguido transformar un árido y estéril desierto en frondosos campos de cultivo? ¿Un país que situado en uno de los lugares más áridos y secos de la tierra haya sido capaz de hacerse con un suministro casi ilimitado de agua? Pues no se trata de ningún espejismo ni tampoco de una fantasía, ese país existe y se llama Israel. |

Resaltamos que el año 1939 se realiza el Plan Hídrico (Simcha Blass – polaco) que se sustenta en tres pilares:
- Extracción de agua mediante perforaciones profundas.
- Bombear agua desde el río Jordán.
- Construcción del Acueducto Nacional, con más de 100 km desde el Norte (Mar de Galilea) hasta donde se necesitaba.
Implementar este plan requería financiamiento. En 1952, mediante el Acuerdo de Luxemburgo, el primer ministro David Ben-Gurión tomó la decisión de aceptar una compensación económica de Alemania Occidental, negociada con el canciller Konrad Adenauer, por valor de 3 000 millones de marcos alemanes, en reparación por los crímenes y la destrucción del nazismo. Fue una decisión profundamente impopular en la sociedad israelí, pero decisiva para financiar la infraestructura hídrica que el país necesitaba. El Acueducto Nacional fue inaugurado en 1964.
Las decisiones posteriores de los gobernantes de Israel hicieron posible convertir desiertos en tierras de cultivo e incluso abastecer de agua a países vecinos. Destaca la creación de la Autoridad del Agua de Israel (AAI) en 2006, el cobro del precio real del agua, el retiro del control municipal sobre el recurso, la creación de empresas dependientes de la AAI, el impulso a la inversión en innovación y la reutilización del agua, práctica instaurada desde hace muchos años.
Complementamos esta información con la perspectiva del Dr. Diego Berger, un argentino que vive más de 30 años en Israel y ha estado cerca de estos cambios. Él sintetiza el proceso en una idea, que da título a este artículo: el milagro de tener una cultura de la escasez. La condición de contar con solo 10 litros por persona al día hizo que la población agudizara el ingenio y apostara por cambios en su propia cultura: del ahorro, del respeto, del cuidado, del ingenio y de la buena gestión de un recurso escaso y valioso, el agua. En términos de Becker, esa “cultura de la escasez” es, precisamente, capital humano en formación: conocimiento aplicado, hábitos productivos y capacidad institucional que se desarrollan como respuesta a una restricción, no a pesar de ella.
c. Caso Qatar
| Qatar | |
| Superficie | 11 586 km² |
| Agua | 74 mm/año |
| Población | Aprox. 2 700 539 hab. |
| Altitud | máx. 103 msnm (Qurayn Abu al Bawl) |
| Temperatura | De hasta 50°C (país más caluroso del mundo) |
| Recursos | Su único recurso natural relevante es el petróleo. |
| Pobreza | Es uno de los países más ricos del mundo por ingreso per cápita, superando a Luxemburgo, Brunéi, Arabia Saudita y Baréin |
Antes de 1940 Qatar tenía una población de 11,000 habitantes. Era un pueblo nómade, con una esperanza de vida de solo 50 años. Sin educación, sin agua, sin energía y menos hospitales. La principal actividad era la pesca y un poquito de agricultura. La gente vivía buscando agua que no la encontraba.

Fahad Al-Attiya, un funcionario de Qatar cuyo trabajo es mantener la seguridad alimentaria en su país, que no tiene agua e importa el 90 por ciento de sus alimentos, explica el éxito de su crecimiento:
Mira su explicación: Fahad Al-Attiya: Un país sin agua
Enfoca aspectos cruciales en un escenario de falta de agua y los pasos a seguir en aspectos de seguridad alimentaria y energética. Estas experiencias las podemos extrapolar a nuestras condiciones como país, con relativa abundancia de agua, y con ello impulsar nuestro ansiado desarrollo.
De nuevo el concepto de cultura de la escasez se manifiesta en los cambios radicales que tuvieron que adoptar para ser la nación que ahora es.
Haciendo uso de una sencilla matriz nos dice lo que hicieron y lo que deben seguir haciendo para seguir creciendo como país a un ritmo de más del 15% anual.
Centran su acción en cuatro grandes objetivos nacionales:
- Energía renovable, usando lo que más tienen: horas de sol.
- Desalinización del agua de mar.
- Trabajar una agricultura con alta tecnología.
- Producir la mayor cantidad de alimentos de acuerdo a sus demandas.

Pensar en el desarrollo basado en 4 grandes pilares:
- Educación de alto nivel.
- Investigación y desarrollo.
- Industria y tecnología.
- Mercados.
Pero sobre todo son las legislaciones, las políticas y las regulaciones que permitirán asegurar estos planes.
5. Integración Teórica: El capital humano como motor de la Seguridad Hídrica
«El capital humano es el factor explicativo fundamental del crecimiento económico moderno. Las inversiones en educación, capacitación técnica, salud y nutrición generan retornos exponencialmente mayores que la mera acumulación de capital físico o la simple posesión de recursos naturales.»
— Gary Becker, Premio Nobel de Economía (1992)
La comparación territorial entre Cajamarca, Israel y Qatar demuestra la validez universal de la teoría de Becker. Los países del Medio Oriente entendieron que la escasez física de agua solo podía superarse mediante la abundancia de conocimiento aplicado. La «cultura de la escasez» impulsó a estas naciones a estructurar un sistema donde el agua no se desperdicia porque la sociedad ha sido educada y capacitada para valorar cada gota a través de la ciencia, la tecnología y la regulación justa.
En el Perú, el problema central no es la falta de agua en el balance hídrico global, sino la ineficiencia institucional, la falta de inversión en la gente y la incapacidad para transformar la materia prima en desarrollo sostenible. El agua por sí sola no genera desarrollo; es la habilidad del ser humano educado, sano y capacitado la que transforma el agua en producción agrícola de alto valor, alimentos nutritivos y bienestar social.
La anemia infantil que abre este artículo (43,7% a nivel nacional, con picos de hasta 76% en Puno) es el indicador más concreto de este rezago: es, literalmente, capital humano que el país está perdiendo antes de que pueda formarse.
6. Propuestas y Ejes Estratégicos para el Desarrollo Territorial Peruano
Para lograr una verdadera Seguridad Hídrica y revertir los indicadores de hambre y pobreza en el Perú, es indispensable integrar la tecnología moderna con el valioso legado hidráulico ancestral, colocando al Capital Humano en el centro de las políticas públicas:
- Programa Nacional de Inversión en Infancia y Nutrición Temprana: Reconocer la erradicación de la anemia y la desnutrición crónica como la obra de infraestructura más importante del país. Sin cerebros sanos no hay innovación agrícola ni gestión hídrica eficiente.
- Programa Nacional de Construcción de Presas Altoandinas y Siembra de Agua: Regular las cuencas hidrográficas en las partes altas mediante infraestructura hidráulica moderna combinada con la recarga de acuíferos (amunas, qochas) para asegurar oferta hídrica en época de estiaje.
- Programa Nacional de Recuperación de Andenes (Poner en valor 1,000,000 de hectáreas): Recuperar la infraestructura agrícola ancestral como un sistema altamente eficiente para la conservación de suelos, control de erosión y optimización del agua, capacitando a las comunidades locales en su manejo tecnológico.
- Objetivo Nacional de Eficiencia de Riego al 60%: Reemplazar progresivamente el riego por gravedad e inundación por sistemas de riego presurizado (goteo, microaspersión) y automatizado, transformando la capacitación del agricultor en el pilar fundamental del cambio.
- Fortalecimiento de la Gobernanza y Planes de Gestión por Cuencas: Consolidar la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y los Consejos de Recursos Hídricos de Cuenca, asegurando decisiones basadas en cuenca hidrográfica, ciencia, tecnología y participación ciudadana informada.
7. Conclusiones
Nuestro país, cruzado por la cadena montañosa de los Andes, es biodiverso, con una naturaleza prolija en bienes ambientales: agua, suelo, clima y minerales, solo por citar algunos. No tenemos la cultura de la escasez, pero somos herederos de una cultura, en realidad, una suma de culturas que tuvo su mayor auge con la civilización Inca, que logró domesticar un territorio difícil, pero a la vez hermoso: un Tahuantinsuyo con un sistema político productivo. Nos falta gobernantes que se comprometan con las personas y lideren el desarrollo con ciencia y tecnología moderna, sobre la base de ese desarrollo que ya tuvimos hace más de 500 años.
De acuerdo con la Teoría del Capital Humano de Gary Becker, este artículo sostiene una tesis central: el verdadero progreso de una sociedad no se explica únicamente por la disponibilidad de sus recursos naturales, sino por su habilidad para transformar el conocimiento en productividad, innovación y bienestar. Israel y Qatar no vencieron la escasez de agua con ingeniería sola: la vencieron porque, primero, invirtieron en las personas capaces de diseñar, operar y mejorar esa ingeniería. Cajamarca, y con ella buena parte de la sierra y la selva peruanas, tiene hoy los recursos que a Israel y Qatar les faltaron; lo que aún no ha desarrollado, a la misma escala, es el capital humano necesario para convertir esos recursos en desarrollo sostenido.
Es momento de pensar en líderes del desarrollo cuyo objetivo trascienda más allá de sus propias vidas y trabajen desde las bases con una educación de calidad, fomentando la investigación con ciencia y tecnología de punta, con el desarrollo de una cultura propia, con la diferencia de que somos poseedores de un gran pasado que nos señala el camino, pensando en el bien común como forma de gobierno y con planes trabajados con participación de la gente.
En nuestro país avanzamos a pasos lentos pero seguros en la definición de políticas y regulaciones; la elaboración de planes de gestión de recursos hídricos por cuencas es un paso importante. Que este nuevo comenzar renueve nuestros ánimos y energías, con objetivos y metas precisas que nos lleven hacia el país que queremos dejar a nuestros hijos, nietos y nuevas generaciones
