En 1950, la población mundial ascendía aproximadamente a 2.500 millones de personas; hacia el año 2000, la población mundial superaba escasamente los 6.000 millones, un aumento de casi el 150% en sólo 50 años. Durante este período, la proporción de la población global que vivía en áreas urbanas aumentó de un 29% a un 47% y se estima que, hacia 2010, más del 50% de la población mundial vivirá en zonas urbanas (Naciones Unidas, 2003).
En las regiones del mundo menos desarrolladas, este aumento ha sido aún más espectacular: en África y en Asia la fracción de población urbana casi se ha triplicado en los últimos 50 años (ver el gráfico). Se espera que, entre 2000 y 2030, la mayor parte del crecimiento de la población tenga lugar en las áreas urbanas de los países menos desarrollados mientras que, en conjunto, se espera que la población rural disminuya ligeramente.

